jueves, 7 de julio de 2011

María, hoy voy a ir a la playa donde fuimos la primera vez que nos vimos. Me voy a despedir de ti, de esa mentira romántica que fue lo nuestro, sé que muchas veces lo intenté, pero ya es demasiado el tiempo perdido viviendo una fantasía. Sé que juntas pudimos tenerlo todo, y eso me consume, siendo nosotras mismas, sin miedos ni agonías. Sé que lo intentaste, que luchaste, pero no tanto como crees, la lucha no consiste en decir las palabras más bonitas del mundo. Yo necesitaba tiempo, para asimilar que todo lo que siempre soñé me vino así de repente, sin yo hacer nada para conseguirlo, el lote completo. Si me conocieras más te darías cuenta de todo. La cagué y mucho, soy consciente, y es algo que nunca me perdonaré, pero el castigo ya dura demasiado. Echo de menos tu persona, sé que si no me besaras podríamos tener una amistad maravillosa, pero yo no tengo lo que hay que tener para eso después de todo lo que compartimos.
Todo lo que soy ahora es fruto de la estupidez, de la inseguridad, ceguera, falta de coraje, de no saber asumir la felicidad como algo a lo que tengo derecho. ¡Qué fácil era todo! No dejo de repetírmelo. No es una relación más de esas que terminan como tantas en la vida, no es que no pueda vivir sin ti, es en lo que me convertí por no entender nada de lo que me estaba pasando, joder, perdí toda esperanza de ser libre, feliz y normal. Cuando tú me conociste era una joya, un diamante sin pulir, pero me veía tan pequeña, pensaba en cómo podía yo hacerte feliz, ahora sé que ya era todo lo que siempre quise ser, ¡cómo pude despreciarme de esa manera! No puedo hacer nada para borrar esa imagen que tienes de mí y eso me mata. Y si me vieras ahora sería mucho peor. Gracias por todo. Gracias a ti pude comprobar todo lo maravilloso que puede ser el mundo.

1 comentario:

La Abutrí de Getafe dijo...

Carpe Diem mi pequeña Uva...Carpe Diem.

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