domingo, 22 de mayo de 2011

Amor no dejo de pensar en ti. Nada tiene sentido. No me dirijo a ninguna parte. La única vez que sentí que formaba parte de algo es cuando estaba contigo. No digo que fueras el amor de mi vida, pero quién sabe a donde podríamos llegar si fuésemos libres. Tus errores son cosa tuya, a mí me da igual, pero los míos no me los puedo perdonar. No entiendo nada, me pregunto ¿por qué? y no consigo responderme. Cuando veo El intermedio y me río de forma escandalosa me imagino cómo sería verlo contigo, y cuando veo las pelis de Woody quiero que estés conmigo, incluso a veces si veo Atrapa un millón, pienso en qué preguntas elegiríamos juntas. El otro día fuí a ver una exposición de varios artistas y me dije: ¡vaya mierda! y pensé en ti, en lo buena que eres. La verdad es que no solo te perdí a ti, fue un 50, 50, la mitad tú y la otra mitad yo. No sé si queda mucho de aquella Andrea, no de la que tú conociste, de la original, la verdad es que si lo pienso bien mi mayor dolor no es vivir sin ti, es tener que vivir sin mi.

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