jueves, 23 de diciembre de 2010

Si volviera a nacer entre otras muchas cosas me gustaría ser bailarina, esto lo dice una que nunca bailó en su vida. Lo del baile creo que lo llevo en la sangre, pero por mucho que lo intentan en comidas familiares nunca consiguen sacarme a la pista. Tengo tanto sentido del ridículo que ni emborrachándome desaparece, antes llego al coma etílico. Ayer cambiando de canal estaban en la final de Fama en cuatroº y de repente viendo a esos jovenzuelos empecé a llorar a lo exagerado, como si juntáramos todo el lloro y la rabia de un año en 5 minutos. Sólo tienen 18 años, toda la vida por delante para ser lo que quieran. De nada me sirve llorar. Venir a la vida y no tener un sueño no tiene ningún sentido. Ya desde la infancia padres, profesores y otras personas te hacen creer que la vida es difícil, que tengas los pies en la tierra, te llenan de paranoias y etiquetas, sobre todo etiquetas. Las etiquetas son las que te hacen creer que tú no eres como aquel que sí lo consiguió, que no eres bueno en matemáticas o eres asado. Chorradas. Nacemos y somos como un libro en blanco, el problema es que no hay luz y no vemos lo que escribimos. Estoy bien jodida.

                                                                    Vídeo creado por FamaSalamanca

5 comentarios:

Ana dijo...

animate anda.
Un beso navideño, que pases unas felices fiestas!

Lucía Mon Amour dijo...

Gracias Ana, eres un amor! ;)

K. dijo...

la primera por ti! prometido
un beso y feliz navidad guapa

Lucía Mon Amour dijo...

Ya me dirás de qué es la copa, otro beso para ti, pásalo muy bien!

K. dijo...

por supuesto, una cañita antes de empezar a cenar ;)

Publicar un comentario