jueves, 13 de mayo de 2010

Me encantan los pies. Una cosa que me encantaría hacer si tuviera una cita con Lucía, con su cenita, sus velitas, su musiquita sensual, sería lavarle los pies. Como en la foto. Como hizo Jesucristo con sus discípulos. Es una pena que la parte vergonzosa, humilde y ciega de mi se trague a la sensual, maravillosa y apasionada. ¿Cómo es posible creerse una mierda y a la vez maravillosa? No entiendo nada, será que estoy jillada como dice una amiga mía. Tengo tanto que dar, pero siempre esa barrera, y cada vez van caducando más cosas. Me encantaría lavarte los pies, Lus.

No hay comentarios:

Publicar un comentario