domingo, 25 de abril de 2010

Por todo lo que sentí contigo el día que nos conocimos, en aquel coche, merece la pena la vida. Nuestra sucesión de sábados perfectos no tiene nada que envidiar a ninguna película romántica. Echo de menos la magia. Se hace la vida muy difícil cuando sabes que ya nunca volverá.

2 comentarios:

La Abutrí de Getafe dijo...

Y por qué no disfrutar de una mágia nueva y soltar el pasado sin lastres???.
A veces mirar atras lo unico que no causa es dolor!.

Besos.

Lucía Mon Amour dijo...

Pregúntale a Frida por qué estaba obsesionada con Diego siendo éste un petardo. Abrazo.

Publicar un comentario