viernes, 12 de febrero de 2010

12 de Febrero de 2005

Tal día como hoy hace 5 años tenía todo en mis manos. Dos puertas abiertas. Todo a mi favor. Por un lado estaba Rotenmeyer, que me insistía que fuera a visitarla, pero mi pánico a verla y sentir dolor, a escuchar todas sus historias y sus vivencias sin formar parte de ellas, eso me aterrorizaba, y también vergüenza a vernos después de algunos años y al final pasó el tiempo y ese encuentro nunca se dió. Nunca sabré qué pasaría si fuera, pero ese camino creo me llevaría a algo más positivo que el hecho de no cogerlo.
Por otro lado estaba Lucía, qué sensación más buena tenía durante todo el día sólo con verla. Pues este día sucedió algo, impensable para mi en el momento en el que salí de casa con un disfraz improvisado deseando verla en el local de siempre. Qué día más maravilloso y qué cobarde fuí, en la distancia todo parece más fácil y ves las cosas con más claridad. En aquel momento me sentía como que no estaba a su altura, pero ahora sé que sí lo estaba. Ese día había un concierto y yo no paraba de mirar la entrada pero ella no llegaba, hasta que me levanté a por un vinico y allí estaba en la barra, se me iluminó la cara y ella lo tuvo que notar. Hablamos de mi disfraz, ella pidió whisky con agua, yo pedí lo mío, su mano temblaba al pagar. Me fuí a mi mesa de siempre, ella se quedó por allí. De tanto vinico tuve que ir al baño y cuando abrí la puerta allí estaba ella. Tengo que decir que el baño es diminuto, al abrir la puerta hay un lavabo y otra puerta que da al wc. Pues ella estaba allí con su estuche de pinturas de frente al lavabo y yo me quedé detrás apoyada en la pared. Cada vez que voy a ese baño y veo lo diminuto que es... Pues ella sin más se dio la vuelta y no me acuerdo ni cómo ni por qué me quería pintar los labios, le dije: "espera un segundo" y me puse a respirar, si no se dió cuenta de que me ponía nerviosa es que es corta, porque yo soy súper evidente, pues yo allí apoyada contra la pared y ella pintándome los labios con pincel, no con barra, que ese pincel supongo que tocaría sus labios, y yo soy tan ridícula que en vez de mirarla a los ojos, observar toda su piel de cerca, deleitarme en su cara, me puse a ver para la puerta, y ella estaba tan cerca... que la separé de mi, "ay, a ver? en el espejo" qué imbécil, y en ese instante creo que entró una tía con un porro, y le di unos tiros, que yo no soy fumadora porrera, y luego creo que entró más gente. Al final de todo me volví a mi mesa. A lo largo de la noche debido a tanto vinico tuve que ir otra vez al baño, y cuando estaba allí lavándome las manos entró ella otra vez, y me quería retocar los labios, y yo alejándome de ella, del pánico, seré gilipollas! En ese momento estaba flipada, no me podía creer que estuviera allí conmigo, no éramos amigas, pero ahora pienso en ello y no es tan loco pensar que ella estaba allí por algo. Me da igual por lo que ella estaba allí, sólo sé que debí besarla, quién sabe cómo se lo tomaría, a lo mejor haría un trauma de una chorrada, viendo como es ahora que le envío un mensaje y no me contesta, pero debí hacerlo. Ahora está con ese novio, con furgoneta y ojos verdes supongo, sé que son unos ojos bonitos, ese tío supo hacerlo bien, estando allí, insistiendo... Tuve 3 años para mi... pero nunca supe la verdad, cómo sabes que hay tonteo de verdad y no son imaginaciones tuyas? Yo sé y puedo asegurar que hubo tonteo por su parte, pero lo que no sé es por qué lo hacía. Me gustaba esa época, esa tontería.

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